La extrema medida es vista como una reacción al fraude del revocatorio, a la violencia ejercida por el Gobierno en contra del proceso autonómico y para frenar el avance hacia el autoritarismo reflejado en la nueva CPE del MAS.
El paro de hoy es visto por analistas y dirigentes cívicos y prefecturales como una señal de unidad en cinco de los nueve departamentos del país, en una especie de pulseta territorial en contra de las políticas del Gobierno de Evo Morales, la nueva CPE y los resultados de un referéndum revocatorio marcado por el fraude.
“Yo lo interpreto como una señal al Gobierno para mostrarle que las demandas autonómicas están en pie”, dijo el analista Carlos Cordero.
El cívico chuquisaqueño Jhon Caba, lo ve como un pedido para que el presidente Morales deje la soberbia y sepa que hay cinco departamentos, así sean las capitales, en algunos casos, que desaprueban su gestión como jefe de Estado. Sigue leyendo








